Paisaje Cultural
Un legado de la humanidad
El Paisaje Cultural de Risco Caído y las Montañas Sagradas de Gran Canaria es uno de los tesoros patrimoniales más importantes de Canarias y del mundo.
En 2019, la UNESCO lo declaró Patrimonio Mundial, reconociendo su valor universal excepcional: un territorio que conserva vestigios únicos de la cultura de los antiguos canarios, en equilibrio con un entorno natural de extraordinaria belleza.
Este paisaje abarca más de 18.000 hectáreas que incluyen cumbres, medianías y profundos barrancos de la isla de Gran Canaria. Su extensión integra zonas de los municipios de Artenara, Tejeda, Gáldar y Agaete, todos ellos con una profunda relación histórica y cultural con el territorio.
Una geografía sagrada
El área está marcada por un paisaje volcánico espectacular, de barrancos, riscos y montañas escarpadas, que han sido escenario de la vida de las comunidades aborígenes desde hace más de 1.500 años.
Estas comunidades no solo habitaron el lugar, sino que lo dotaron de un profundo significado espiritual y astronómico.
Entre los puntos más emblemáticos se encuentran:
- El Roque Bentayga: imponente formación rocosa que fue un centro sagrado para los antiguos canarios y símbolo de resistencia.
- Risco Chapín y el Barranco Hondo: paisajes de cuevas y enclaves agrícolas que muestran la adaptación de los aborígenes al terreno.
- La Caldera de Tejeda: un anfiteatro natural que acoge algunos de los principales yacimientos arqueológicos.
La joya: la Cueva 6 de Risco Caído
En el corazón de este paisaje se encuentra uno de los hallazgos arqueológicos más fascinantes de Canarias: la Cueva 6 de Risco Caído.
Esta cueva excavada en la roca funciona como un almogarén o templo ritual, diseñado como un calendario astronómico natural.
- A través de un pequeño orificio en el techo, los rayos del sol y de la luna iluminan figuras geométricas y símbolos de fertilidad grabados en las paredes.
- Este fenómeno, que ocurre durante los solsticios y equinoccios, marcaba los ciclos agrícolas y guiaba las ceremonias de los antiguos canarios.
El descubrimiento de la Cueva 6 demostró el avanzado conocimiento astronómico de los antiguos habitantes de la isla, así como su conexión espiritual con la naturaleza.
Un mosaico de arqueología y vida
El Paisaje Cultural de Risco Caído está formado por más de 1.500 yacimientos arqueológicos que muestran la complejidad de la sociedad prehispánica.
- Cuevas vivienda y graneros: excavadas en la roca, fueron utilizadas como hogares, almacenes de grano o santuarios.
- Almogarenes: recintos ceremoniales vinculados a los astros y a la fertilidad de la tierra.
- Terrazas agrícolas: que evidencian sistemas de cultivo adaptados a la geografía montañosa.
- Poblados trogloditas como Acusa Seca o Artenara: aún habitados y ejemplo de continuidad cultural.
Un territorio vivo
El Paisaje Cultural de Risco Caído no es solo un espacio arqueológico, sino un territorio habitado y vivo:
- Sus pueblos conservan tradiciones ancestrales, oficios ligados a la tierra (pastoreo, agricultura, artesanía) y festividades populares.
- La gastronomía basada en quesos de cabra, gofio y productos de la huerta forma parte de su identidad cultural.
- Caminos históricos y rutas de pastores siguen conectando aldeas y barrancos, manteniendo viva la memoria colectiva.
Un compromiso colectivo
Proteger este paisaje significa preservar nuestra identidad como pueblo.
El reconocimiento de la UNESCO implica una gran responsabilidad:
- Conservar sus valores arqueológicos, naturales y culturales.
- Fomentar un desarrollo sostenible que genere oportunidades económicas sin poner en riesgo el patrimonio.
- Involucrar a la ciudadanía para que sienta este territorio como suyo y participe en su cuidado.
Desde el Movimiento Ciudadano Risco Caído, trabajamos para que cada persona pueda conocer, amar y proteger este legado. Porque solo se cuida lo que se conoce, y solo se protege lo que se ama.
